La pequeña ayuda a Damien Hirst
Anteriormente se habÃa hecho referencia a una exposición en la que Damien Hirst exhibÃÂa un ternero en formol y me preguntaba quién serÃa capaz de comprar semejante “cosa”, y aún más, por 13 millones de euros en subasta.
Pues bien ahora ya tengo la respuesta: el propio artista y sus amigos galeritas, de los cuales Damien renegaba, fueron los compradores de varias de estas obras, por llamarlas de alguna manera, que ayudaron en la subasta para subir la cotización, puesto que siempre fue discutida su calidad artÃstica, y se reducÃa sólo a motivos especulativos. Lo más triste de todo esto es que es una práctica habitual en el mundo del arte.

Damien Hirst
AsÃ, ¿se desenmascara el arte actual?. La revista Antiqvaria publica un artÃculo en el que comenta como los amigos y socios de Damien Hirst contribuyeron con elevadas pujas al éxito de su reciente subasta en Sotheby´s. Con esta subastas Hirst pretendÃa evitar a los intermediarios, marchantes de la galerÃas, e ir directamente al mercado más directo y rápido, a las casa de subastas.
Este artÃculo se basa en otro publicado en el dominical de The Sunday Times. Este dominical escribe que entre estos compradores estaba su amigo y marchante Jay Jopling, dueño de la galerÃa White Cube de Londres, que compró piezas por valor de más de 9 millones de euros en la subasta. ¿Y quién tiene más interés que Hirts mantenga su valor?. Fácil, el que tiene más obra de él.
Otro compradores fueron tres socios de Hirst, según se lee en el artÃculo, que pujaron o compraron obras por aproximadamente la mitad de los 89 millones de euros vendidos el primer dÃa de la subasta que, con lo que vendido en la segunda sesión, Hirst consiguió llegar a la cifra de 140 millones, consiguiendo todo un éxito de ventas.
Un importante coleccionista que pidió el anonimato declaró: Damien Hirst es toda una industria y además un mercado que se maneja con gran habilidad. Mucha gente tenÃa el máximo interés en que la subasta fuese un éxito.
Otras tres personas que siguieron muy de cerca la subasta, desde el anonimato por supuesto, dijeron que Jay Jopling tuvo un papel destacado en la puja. Su influencia fue tal que se dejó sentir desde el primer lote, una pintura en forma de trÃptico con mariposas y diamantes, que ganó con una oferta próxima a 1,26 millones de euros, dos veces el precio estimado.
AsÃ, con amigos como esto es imposible fracasar en una subasta y el riesgo es nulo. Que una pieza se queda en el precio de salida, se sube la puja un par de veces con una mano amiga y ya está (esto creo que tiene un nombre).
| Este artÃculo fue publicado por Juan el 9 octubre 2008 a las 10:24, y está archivado en Subastas. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |






















hace 3 años
Hirst lo tiene facil, tiene amigos en la prensa, las galerías, en los holdings empresariales… para estos ultimos hace calaveras de oro cubiertas de diamantes, que por su valor intrinseco ni las galerías pueden comprar.
He de decir que la primera vez que vi una obra de Hirst (Un tiburón en formol) me quedé impresionado, pero cuando llevas años haciendo lo mismo (que nadie compare con Picasso en este aspecto por favor), es una estafa. artistica.
hace 3 años
Completamente de acuerdo.
Entonces Damien Hirst ¿es un artista o un empresario bien situado, con mucho amigos y con una idea que vender?.
Para mi el arte es otra cosa y no lo que el hace, que ni siquiera lo hace él porque el no diseca al animal, no construye el tanque en el que lo mete…, un pintor al menos mezcla los colores y pinta el lienzo; un escultor da forma a la arcilla de la que saldrá el molde para la escultura, etc.
Vamos un timo escandaloso.
hace 3 años
Pués en verdad que esa ayudita le ha colocado en la cima, iguales prácticas comerciales y de mercadeo de influencias se pueden encoontrar en los altos precios de las esculturas de maquiamelo, pinturas de Jeff Koons y algunos proyectos e instalaciones de artistas contemporaneos